viernes, 20 de enero de 2012

Tradición Carnestolenda


Diablos de carnavales de El Callao. Fuente: facebook personal
de Rubén Alfaro.
Ya se acerca el Carnaval, es el mes de enero del 2012, así que las personas ligadas a la parte cultural del pueblo minero de El Callao, se están preparando para hacer los disfraces que  serán euforia en el Carnaval, la gente no para de mencionar los calipsos nuevos que están sonando, las escuelas de diablos rojos, blancos y negros se preparan para finalizar sus famosas y agigantadas máscaras, las agrupaciones de música local están planificando la cantidad de presentaciones que harán durante el evento más esperado del año. 
Las escuelitas callaoenses empiezan a planificar las actividades previas para las comparsas y los niños se preparan como para una evaluación, apenas acaba de comenzar el año y ya casi no quedan hoteles donde hospedarse, la atracción turística que llama la atención del pueblo es “algo seductora”. Por todo el pueblo se empiezan a colocar pancartas dándole la bienvenida a esta época como si se tratara del año nuevo.

Del Valle Farreras- Maestra de escuela
(jubilada). Fuente: facebook de autor

A finales del primer mes del año se realiza el famoso “grito de Carnaval”, evento de partida de estas festividades, inclusive en ese período el pueblo recibe muchos turistas, nacionales y extranjeros, como para darse un probadita de lo que les espera el mes de febrero. La conocida, maestra Del Valle Farreras, quien lleva toda su vida viviendo en el pueblo dice: “Ya se avecina la fecha en la que la tranquilidad del pueblo se acaba, pero se siembran recuerdos, a mi memoria llega la época en la cual las madamas genuinas del pueblo hacían alarde de este momento”.
Cuentos de boca
El origen del Carnaval en el Callao tiene su historia basada en mitos y a la vez en realidades, ha sido transmitido de generación en generación a través de los popularmente llamados “cuentos de boca”. Es complejo concluir una historia de un poblado habitados por muchas personas de las Antillas francesas e inglesas, trinitarios, corsos y otras múltiples nacionalidades, lo importante de esto es tratar de unir estas vivencias  a través de los conocimientos de a los que su cabello plateado les atribuye experiencia.

Moneda de oro (rostro Madama Isidora
Agnes). Fuente: Rubén Alfaro.

Este lugar es denominado por muchos “pueblo bendecido por Dios”, dicen que desde el principio atrajo la atención de muchas personas por el metal precioso llamado oro, el cual fue la excusa de muchos inmigrantes para hacer de El Callao su hogar. Hoy por hoy se pierde en los mitos generados por infinidades de personas que afirman haber conocido las leyendas del antiguo pueblo de El Dorado, donde se decía que “todo el que llegara al Dorado se hacía millonario” y esto fue motivación para la novela “Canaima” escrita por Rómulo Gallegos.

Ricardo Sarti. Cronista de El Callao.
Fuente: facebook personal del mismo

El investigador Ricardo Sarti a sus 79 años tiene su origen en este pueblo, creció rodeado de estas historias y decidió documentarlas a través de la inmortalidad de los escritos en papel, nos hizo llegar esta investigación vía Facebook y aquí compartimos con ustedes directamente sus perspectivas del inicio de estas celebraciones:
A partir del año 1939, coincidiendo con el boom petrolero que comenzó con el inicio de la segunda guerra mundial, se produjo un éxodo de grandes contingentes de pobladores de El Callao hacia las zonas petroleras, en especial para la de Oriente. Esto trajo como consecuencia que el número de comparsas que se organizaban para participar durante los carnavales se hizo cada vez menor. Esta situación se prolongó hasta mediados de los años 50´s, cuando por iniciativas de varias personas, entre las cuales se encontraban: Humberto Wallace, Kenton St Bernard, Isidora Agnes, Lourdes Basanta, Julio Yánez y otras entusiastas personas del carnaval comenzaron a promover la reactivación de las comparsas de carnaval.

Comparsa "The Same People"
Fuente: http://comparsasdelcallao.blogspot.com

Este proceso se profundizó en la década de los sesenta, cuando emergieron con todo vigor las comparsas de Isidora, la del Gago Wallece y la Nueva onda. Posteriormente, surgieron otras comparsas: La Renovación, The Same People, Family Ground, Renovación del Calipso, Nueva Generación del Calipso (llamada anteriormente Comparsa de la Negra Isidora), Galería 7, la Agricultura y otras”.
Evolución de las comparsas
El siempre acucioso, Mr. Kenton St' Bernard fue el diseñador y creador del famoso carrito de comparsa cercano a los años 60´s y fue un domingo en la tarde cuando este nuevo invento apareció en la comparsa de Isidora haciendo su debut, así lo cuenta Ricardo Sarti: “La mayor parte de estas comparsas compartieron la costumbre de desplazarse por distintas calles de la población para permitir que los parroquianos pudieran disfrutarlas. Esta costumbre se perdió, parcialmente, a raíz del advenimiento de los carritos portadores de los equipos de sonidos necesarios para amplificar el volumen de los calipsos interpretados por los grupos musicales de cada comparsa”.

Comparsas infantiles.
Fuente: http:// madein-elcallao.blogspot.com

Y como en todo buen invento la meta es que se multiplique, estos carritos se convirtieron en el furor para las agrupaciones de comparsas de El Callao, pues permitían llevar con mayor facilidad el sonido y los amplificadores a lo largo de las angostas y empinadas calles del pueblo.

Ricardo Sarti es hasta ahora uno de los más antiguos cronistas del pueblo, y nos comenta su impresión de esta evolución con estas letras: “Además de las comparsas de adultos, también existen varias comparsas integradas por niños y niñas pertenecientes a los distintos barrios locales. Estas comparsitas recorren las calles durante las mañanas de los días domingo, lunes y martes de carnaval”, estas manifestaciones expresadas a través de los más pequeños causa positiva impresión entre los foráneos y propios del pueblo.
Sarti finaliza “todas estas organizaciones forman un verdadero vivero de futuros participantes y músicos que integrarán las comparsas de adultos”.
El Callao seguirá siendo un rincón misterioso para los turistas, un sitio de encuentro para los locales y una incógnita para los historiadores.



viernes, 16 de diciembre de 2011

Una misa poco convencional

Amanece el domingo de carnaval en El Callao, las calles están vacías, los turistas y la gente del pueblo duermen a causa de la intensa celebración de la noche anterior, el mercado amanece friendo el famoso “domplín”, los “medios pintos” no se hacen esperar, las cocineras se alteran por el calor intenso del fogón y los embadurnados de negro humo gritando amenazantes: !Dame un medio o te pinto¡ (en la actualidad este “medio” llega a costar de 5 a 20 bolívares para evitar los manchones). Los visitantes ríen a esa hora de la madrugada con algo de exageración, quizás producto del alcohol.

Madama “Lulú” Basanta llevando ofrenda
en su última misa 2009.
Fotógrafo Marcel Naranjo.

A las 09:00am de par en par se aprecian las puertas de la iglesia ubicada en la plaza del pueblo, mujeres adornan con flores los rincones del templo para convertirlo en lo que en unas horas será el escenario para la misa de las madamas junto a las reinas, ritual que es costumbre año tras año. A un costado de la iglesia micrófonos están siendo probados para el grupo de la Fundación Negra Isidora, que será responsable de emperifollar esta misa poco convencional al mejor estilo del calipso.
Ya son las 11:00am y las madamas se preparan para acercarse a la iglesia, a lo lejos en la plaza ya se observan los colores brillantes de sus trajes, un montón de gente las rodea y desean tomarse fotos con ellas, a pesar de que están bañadas en sudor debido a las telas de sus esplendorosos trajes (es algo gruesa), pero eso no detiene el entusiasmo por entrar a la misa, que será el inicio del camino hacia la comparsa que durará alrededor de 7 horas… hay quienes desearían que fueran más.
Madamas a la salida de la misa.
Fuente: http://orinoquiaphoto.com
Dos horas después suenan las campanas de la iglesia, militares bordean la entrada y se colocan en fila para iniciar la ceremonia, cual séquito de reinas y a las figuras políticas que hacen presencia en ese día, empieza la misa y la música de entrada es al ritmo del famoso calipso Isidora, las sonrisas, las fotos, periodistas, políticos y las reinas a ser coronadas hacen el escenario perfecto para darle júbilo a esta celebración.
2 de la tarde, a esa hora ya han finalizado los rituales de la misa católica,  proceden a la coronación de la reina infantil y juvenil de la comparsa, luego de los aplausos, inmediatamente se escucha el percutir de los famosos Bumbac (tambores), que van acompañando a las reinas, es allí cuando las calles cambian de función y se convierten en la pasarela al paso del calipso, los disfraces y comparsas, que se pasearán por el pueblo haciendo ciertas paradas, recordando el pasado y adornando el presente del carnaval.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Miguelina Conde: madama misteriosa

Fuente: Jorge Guevara (calipsodelcallao.blogspot.com
Ella es la última madama de su generación, promotora de los carnavales desde hace más de 50 años y tras la desaparición física de Isidora Ágnes, Kenton St. Bernard y Lourdes Basanta, Miguelina Conde es el ejemplo vivo para mostrar a las nuevas generaciones, la importancia cultural que tienen los carnavales del municipio El Callao en el estado Bolívar. Nació el 8 de mayo de 1.936, a sus 75 años de edad conserva buena salud, se muestra lúcida y con una excelente memoria, vestida con algunos colores característicos  que recuerdan al carnaval, se dispone a responder esta entrevista de personalidad.
Recuerda con importancia el día de su nacimiento, un viernes, porque asegura que “es importante saber el día en que uno nace, a pesar de que eso no determina tu futuro, más allá de los signos zodiacales, es significativo”.  Abatida por el sueño y con sus cabellos color de luna, comenta su primer encuentro con el carnaval: “Mis raíces del carnaval fueron inculcadas por mis padres de crianza, (sus tíos, debido a la temprana muerte de sus progenitores), recuerdo que en aquella época la personas eran muy serviciales, El Callao albergaba visitantes de Francia, de las Isla de Martinica, ingleses y  mucha gente con cultura”.
Al mencionar su infancia, ella recuerda que el carnaval “era juicioso”, por ejemplo a las 12 del mediodía no se permitía jugar al carnaval con agua y  todo el mundo respetaba esa ley, hoy piensa que la celebración se ha tornado desordenada  “es un bacanal,  ya no es el tributo a la cultura en sí”. Con añoranza expresa que el amor que siente “es por los carnavales de los días pasados, el tipo de baile, la música, la tranquilidad de aquellos días, donde todos nos conocíamos”.
Vida de madama
Fuente: Jorge Guevara (calipsodelcallao.blogspot.com)
El traje de madama era la vestimenta común, “representa el folklore, ¡Detesto eso trajes de madama que tienen mucho periquito”!, esta mujer retrocede al pasado y con melancolía menciona a madame Lafí, Popo… “mujeres normales, cuya ropa era el traje que hoy es usado como disfraz y que antes para nosotros era un símbolo de respeto”. Asidua a sus creencias cristianas, cada celebración carnestolendas asiste a la misa en honor a las madamas puntualmente y vestida con su característico traje “en la religión católica crecí, viví y allí me muero”.
A partir del año 1965 y después de una presentación cultural-gastronómica de las regiones venezolanas bajo la presidencia de Raúl Leoni en Caracas, “el estado Bolívar fue el que batió records de audiencia y recuerdo que presentamos la comida típica, el domplín, no hubo con quien no peleó”. (Para referirse a todos los presentes que probaron este plato callaoense). Para esta madama dedicada al baile del calipso y participante primordial en los carnavales de El Callao, resalta con orgullo haber compartido con personajes como Kenton St. Bernard, Lourdes Basanta e Isidora Ágnes, “nosotros éramos como hermanos, nos tratábamos de amigos, era un grupo donde cada quien cumplía sus funciones”.
Finaliza definiendo el carnaval como una “fiesta para el encuentro de todos sus pobladores y visitantes”, donde el calipso se traduce en “satisfacción” para sus oídos. A ella, como a la mayoría de las madamas y madamos acostumbra despertar tras una taza de té negro, como un ritual diario.